Una de las charlas TED más vistas en el mundo es la que Simón Sinek dio en 2009, comentando las principales ideas de su libro, “Empieza con el por qué…” e instalando el concepto del Círculo Dorado (Por qué – Cómo – Qué) proporcionando pruebas concluyentes de cuánto más podemos lograr si nos recordamos a nosotros mismos empezar todo lo que hacemos, preguntándonos en primer lugar Por Qué.

La lección de Sinek, fue reordenar la prioridad y dirección de las preguntas, recuperando el valor del sentido de propósito al partir desde adentro hacia afuera… desde el Por qué, al Cómo y finalmente al Qué… el orden que empresas y líderes inspirados hacen: piensan, actúan y se expresan de acuerdo a su sentido de propósito.

Hoy en 2019, diez años después, el Por Qué se reafirma, pero los tiempos disruptivos y exponenciales han puesto en jaque los Cómo, si bien mantiene su significado original, los nuevos tiempos lo desafían a moverse hacia nuevos modelos mentales propios de la apertura digital.

En torno a este nuevo cómo, comparto una distinción, tomada de Dov Seidman, en su libro “HOW: Por qué cómo hacemos las cosas significa tanto”, es entender la diferencia entre Cómo hacer y el COMO, del que el autor habla y que se ha instalado no sólo en los negocios, sino también en todas las organizaciones… la diferencia entre estos dos conceptos es total; este nuevo CÓMO no tiene que ver con hacer algo o saber algo. En el siglo XXI, ya no es tan importante lo que usted hace o sabe, lo importantes es este nuevo CÓMO, una nueva forma de crear valor y diferencias innovadoras a través de nuestro comportamiento individual y organizacional.

Desde luego, cómo hacemos lo que hacemos siempre ha importado, pero hoy cómo nos comportamos, consumimos, creamos confianza en nuestra relaciones y nos vinculamos con los demás, importa más que nunca y de manera que nunca antes lo había hecho. Hoy, el mundo impulsado por vastas redes de comunicación y tecnologías aceleradoras, nos conecta y nos revela formas que apenas estamos empezando a comprender.

Cuando la mayoría de los ejecutivos (incluyéndome a mí) se enfrentan a un desafío, nuestra primera reacción es preguntar: “¿cómo puedo resolver este problema?”, es la forma habitual de comportarnos.

Dan Sullivan (CEO de Strategic Coach), nos enseña un poderoso atajo de gestión para el éxito, cambiando el foco de la pregunta y de paso el cómo.

No pregunte “Cómo”, pregunte “QUIÉN”

Parece simple, ¿verdad?, entonces, ¿por qué estamos programados para sumergirnos inmediatamente en el cómo sin pensar en preguntarle a QUIÉN?

Nuestros modelos mentales vigentes juegan un papel importante en el por qué preguntamos Cómo y no QUIÉN desde el principio. Con las excepciones de siempre, el sistema prepara a las personas para una vida de Cómo Hacer y Saber (que es además lo que se evalúa y premia) y desalienta el foco en el QUIÉN.

Para complementar el Círculo Dorado y crear un mayor impacto masivo, debemos incorporar al hábito de las tres preguntas el nuevo CÓMO y comenzar a incorporar el QUIÉN como un recurso abundante, tanto para seleccionar un QUIÉN interno en la organización, como para buscar en el mundo QUIÉN nos puede apoyar.

El delegar el cómo en los QUIÉN, hace que nuestra productividad y pasión vaya por las nubes, mejoremos la forma de hacer nuestro trabajo centrándonos en lo que realmente hacemos mejor, y de esa forma aprovechar el tiempo para seguir creando valor desde nuestra abundancia.

En las últimas dos décadas, hemos visto surgir varias formas exponenciales de tecnologías que nos permiten digitalizar y deslocalizar los QUIÉN y descifrar los cómo, incluso en forma disruptiva… es la nueva era digital que pone a nuestro servicio la inteligencia artificial, para llevar a cabo el CÓMO, con mayúscula.

Con seguridad en un futuro cercano tendremos QUIÉNES (humanos y virtuales) que siempre estarán escuchando, mirando y atentos, siempre allí, para ayudar con todos nuestros CÓMO.

Takeaway:

Como pensamiento final, la incorporación del QUIÉN al Círculo Dorado, junto con hacerlo más virtuoso, también hará que sus CÓMO ocurran más rápido, más eficiente y productivo que nunca y si bien al final del día, es muy importante para usted como líder conseguir los Por Qué, la única manera de aumentar su impacto en estos tiempos, es formar un equipo y contar con una red increíble de QUIÉNES detrás de usted.