Así que, llevas tiempo trabajando en tu empresa y tu plan es ascender porque eso le ayudará a tu carrera en el futuro, probablemente ¿te preguntas si estás listo?

Te dejamos a continuación 5 señales de que ya es tiempo de dar ese gran paso en tu carrera y 4 acciones concretas que puedes tomar, para que ese anhelo se haga realidad.

5 señales de que estas listo para ser jefe

1. Te gusta resolver dudas.

Si eres jefe la gente te hará preguntas, todo el tiempo, para lo cual debes estar preparado. Si piensas en esto como un crecimiento y aprendizaje para ti y para quien pregunta, esto sin duda te ayudará.

2. Te sientes cómodo cediendo el control.

Ser jefe no significa centralizar todo el poder de la empresa o trabajo, debes de tener confianza en que quienes serán tus subordinados tendrán las cosas en orden.

3. Estás dispuesto a ser más colaborativo.

Si te gustan las reuniones, entonces estás más que preparado para dirigir. Tendrás que pasar mucho de tu tiempo en juntas, reuniones y comités.

4. Eres conocido como un solucionador de problemas.

Si acuden a ti para que resuelvas algo gracias a tu amplio conocimiento o creatividad, pero mejor que todo, siempre tienes el tiempo y disposición para hacerlo, tu desempeño como jefe será genial.

5. Estas interesado en tu éxito tanto como en el de los demás.

Si alguien falla en tu trabajo, tú fallas, si tu alcanzas el logro, los demás también. No buscas este puesto por el título o el trabajo, bsucas que todo el equipo salga adelante.

 

4 acciones que puedes ejecutar para que sea haga realidad

1. Crea una excelente trayectoria

Primero, deberá cumplir y superar las expectativas en tu función actual. Necesitas un registro sólido de logros. Los ‘grandes’ de arriba quieren asegurarse de que hayas hecho que cada equipo en el que has estado sea mejor.

Te puede servir hacerte preguntas como, ¿trabajo bien con otros?, ¿encuentro soluciones a los problemas y tomo la iniciativa?, ¿inspiro a otras personas?. Si es así, estás en una buena posición. Si no está seguro, comience a hacer que la colaboración sea una prioridad.

2. Cumplir con tus compromisos

Los gerentes deben seguir sus propios proyectos a largo plazo y supervisar las asignaciones de sus reportes directos. Si deseas convertirte en gerente, es importante que demuestres que eres diligente.

Si eres organizado y te encuentra al día en tus tareas, tu jefe se dará cuenta. De lo contrario, realiza algunos ajustes personales, como establecer fechas límite para el calendario y mantener una lista de tareas pendientes. Además, aprende la forma correcta de decir “no” a algo y sigue siendo visto como un jugador de equipo.

3. Manten una relación positiva con tus colegas

Ya sea que se trate de tus habilidades, madurez o forma de inspirar a los demás, es clave que tus colegas te tomen en serio. Producir un excelente trabajo y trabajar bien con otros te ayudará a ganar respeto, y cómo te presentas a ti mismo también.

Elimina los hábitos que limitan, como llegar tarde y vestirte de forma poco profesional. Asegúrate de saber cómo enviar un breve mensaje de correo electrónico. Los líderes de la compañía quieren gerentes que sean competentes y estén en control.

4. Demuestra que puedes manejar las partes esenciales de la administración

Ser un gerente no siempre es glamoroso. Y las personas que están por encima de ti quieren a alguien que no evite las partes poco divertidas del trabajo. Una vez que comienzas a administrar gente, te vuelves parte del sistema: contratar personas, hacer evaluaciones de desempeño, resolver desacuerdos entre los empleados y ocasionalmente dejar que la gente se vaya. Eso significa trabajar con recursos humanos, administrar el papeleo y otras tareas administrativas.

Para demostrar que está preparado para ese desafío, asegúrese de saber cómo comunicarse bien con los demás y de que está dispuesto a ver los procesos de la compañía hasta el final.

Basado en los siguientes artícuos de CNBC y Mundo ejecutivo.