El valor que tienes como empleado para una empresa cambia siguiendo un patrón sorprendentemente similar a cómo los físicos describen las propiedades de la energía. Se refieren a energía potencial – energía en reposo, y energía cinética – energía en movimiento. Las carreras siguen patrones similares.

A medida que te preparas para ingresar al mundo laboral, estás acumulando valor potencial, es decir, el valor que podrás agregar en el futuro, basado en el desempeño de tus habilidades intelectuales e interpersonales, aplicando tus conocimientos educativos y académicos, aportando con entusiasmo, ética de trabajo y energía a una organización.

A medida que obtienes tus primeros trabajos y empiezas a ganar experiencia, este potencial se traduce en momentum, a medida que te vuelves cada vez más valioso para la organización, basado en tu experiencia profesional, reputación y trayectoria. Imagínate a un niño en un columpio, pateando las piernas y haciendo que se balancee cada vez más alto. Así es como una carrera despega.

A medida que avanzas a través de tu carrera, la escala de medición cambia y la dimensión de la experiencia eventualmente crece para superar la dimensión del potencial. El truco es hacer crecer el valor de tu experiencia sin vaciar el lado del potencial. Cuanto más puedas convertir tu valor potencial en experiencias valiosas, que luego puedan convertirse en un mayor potencial, más valioso serás en el mercado laboral.

A continuación revisaremos las 3 primeras fases que siguen -la mayoría- de las carreras:

1. Fase de Aspiración

Plazo: 0-3 años
Caracterizado por: descubrimiento y la introspección, el proceso de aprendizaje y el desarrollo del conocimiento.
Lo que debes tratar de lograr: En esta fase, tu valor en el mercado de carrera se basa casi completamente en el potencial. Así que el objetivo más importante es descubrir tus fortalezas e intereses, y comenzar a aprender habilidades comercializables. Prueba tantos tipos diferentes de tareas y trabajos como sea posible. Obtén retroalimentación de profesores, compañeros y mentores que pueden ayudarte a identificar en qué estás bien y en qué debes trabajar.

Si utilizas la fase de Aspiración para ganar exposición, desarrollar habilidades, trabajar en tus debilidades y llenar vacíos en tu conocimiento, acumularás potencial y fortalecerás tu capacidad de proporcionar valor tanto a tu empleador actual como a los futuros. Así que concentrarte en la adquisición de aquellas habilidades para la vida que valoran en todas las industrias: escribir, pensar críticamente, escuchar bien, resolver problemas y colaborar eficazmente con los demás.

No olvides poner también atención en tu vida fuera del trabajo. Tómate el tiempo de crear amistades significativas, establecer hábitos de vida saludables y participar en actividades que disfrutes. Estas habilidades, junto con las que desarrollarás en el trabajo, son la base de cualquier carrera y vida exitosa. Si las construyes ahora, estarás listo para el éxito a medida que desarrolles habilidades más especializadas más adelante, a partir de la fase de Promesa.

2. Fase de Promesa

Plazo: 3-10 años
Caracterizado por: reconocimiento de tus empleadores a través de compensación, promociones, acceso a mayores responsabilidades y mentores.
Lo que debes tratar de lograr: Continuar explorando tus intereses y talentos, al mismo tiempo que comenzar a desarrollar habilidades profesionales específicas y aportar con contribuciones significativas a tu organización. Un objetivo en esta fase es demostrar que la apuesta que la empresa ha hecho por tu potencial era acertada. Lo puedes conseguir al ser conocido como una persona que cumple con los plazos, hace un trabajo de alta calidad sin importar la tarea y hace buenas preguntas.

El segundo objetivo de la fase de la promesa es posicionarse para la siguiente etapa de su carrera probando un conjunto diverso de roles y ambientes de trabajo. En primer lugar, ¿estás inclinado hacia una posición cuyo objetivo es generar ingresos (más comercial), o prefieres las funciones de apoyo? Segundo, ¿estás capacitado e interesado en gestionar personas o prefieres ser más un contribuyente especializado? A menudo, las respuestas a estas preguntas sólo emergen con el tiempo. Puede que necesites cambiar áreas, empresas e incluso industrias para responderlas y, dedicando buen tiempo a reflexionar sobre ellas cuidadosamente durante la primera década de tu carrera.

Si has construido una sólida base de relaciones con compañeros, jefes y pares, y una reputación de excelente trabajo, es posible que puedas cambiar de trabajo dentro de tu organización para explorar estas preguntas clave. Es tu responsabilidad descubrir cuáles son los mejores entornos y roles en la fase de promesa para luego profundizar en un área y empezar a ser valorado por tu historial y experiencia. Esto quiere decir que hay otro objetivo clave de la fase de Promesa: desarrollar tus habilidades en el manejo de tu propia carrera.

3. Fase Momentum

Plazo: 10-20 años
Caracterizado por: su trayectoria y reputación para la cual usted será conocido en el mercado.
Lo que debes tratar de lograr: La fase Momentum es cuando el valor de tu experiencia superará tu valor potencial a medida que crece tu posición profesional al capitalizar tu experiencia, seniority y habilidades. Al hacer esto, te convertirás en un talento que puede asumir más responsabilidades en tu organización y al mismo tiempo un perfil más atractivo para otras empresas o industrias.

Más allá de aprovechar tu experiencia en nuevas oportunidades, el éxito en la fase Momentum también se define por la calidad de los equipos que construyes y gestionas. Esta es quizás la primera cosa que los CEO y Directores de Recursos Humanos consideran al decidir si puedes ser un aporte para un papel ejecutivo en la compañía. Debes buscar ser conocido como un “imán de talento“, alguien que ha construido una cultura positiva dentro de su equipo, atrayendo talento de clase mundial desde el exterior, desarrollado talento internamente y utilizado todos estos recursos para crear equipos altamente efectivos.

Construye un buen ambiente laboral apoyando a quienes te rodean, siendo un buen partner y un líder positivo, receptivo y útil. Esto es especialmente importante cuando la vida inevitablemente se interpone en el camino, durante este período de tu carrera. Cuanto mejor ambiente y mejores relaciones has construido apoyando a otros, siendo un buen compañero y un líder positivo, más ayuda recibirás en retorno cuando necesites trabajar para mantener tu momentum y equilibrar trabajo con otros grandes eventos de tu vida, como el matrimonio, la paternidad y problemas de salud, por nombrar unos pocos.

Takeaways: Para crecer laboralmente, debes saber explotar la energía de tu vida profesional. En la mayoría de las carreras hay 3 fases iniciales: la fase de Aspiración, la fase de Promesa y la fase de Momentum. Identifica cómo puedes acumular tu potencial, comenzar a traducirlo en aportes para tu organización y generar impactos positivos a nivel de liderazgo y gestión de equipos, respectivamente, para poder tomar el control de tu carrera laboral.

 

Tomado de la publicación original de James Citrin en Time.com (en inglés). James Citrin es el Director de Prácticas en Spencer Stuart, una de las firmas líderes en consultoría de liderazgo y búsqueda de ejecutivos. Este artículo fue adaptado de su más reciente libro, The Career Playbook: Asesoramiento esencial para jóvenes profesionales de hoy.